La planeación puede ser de varios tipos:
- La planeación de largo plazo, equivalente al currículo mismo, diseñado para un determinado ciclo en la educación: preescolar, primaria, secundaria, bachillerato o la universidad. En ésta se plasman conceptos como los fines del ciclo, los propósitos generales del maestro, la población beneficiaría, el perfil de egreso, las áreas, asignaturas o campos formativos que se abordarán, los objetivos, propósitos o competencias, es decir, los estándares terminales a los cuales se tiene que llegar, las horas laborables necesarias del ciclo escolar, y la modalidad bajo la cual se trabajará, los recursos y materiales indispensables y, finalmente, los mecanismos de evaluación.
- La planeación de medio término, equivalente a la planeación de un año escolar, que incluye: cómo se aplica el programa en un año escolar determinado, ya con un grupo, cuyo diagnóstico inicial es variable, en el cual se define exactamente qué se tiene que hacer durante todos los días del curso.
- La planeación de corto plazo, casi siempre semanal o mensual, que define qué se tiene que hacer en términos de actividades, recursos, evaluación, etcétera, para el trabajo docente diario.
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