Cabe señalar que en la práctica constructivista existen múltiples formas de planear, pues dentro de esta línea de pensamiento no sólo existe una corriente sino varias, por lo que de acuerdo con ello se definirá la planeación que realizan los docentes. Lo trascendente, en términos de la diferencia frente al enfoque por competencias, es la intención, lo que se busca con las actividades, es el despliegue del desempeño, mientras que en el constructivismo el objetivo es que se construya el conocimiento por parte del estudiante y que lo traslade a otras situaciones.
La planeación por competencias es muy distinta que la de los objetivos, y que la que se establecía con los propósitos, por lo que todo el proceso cambia. No obstante, como ya se mencionó, en la práctica docente se observa una mezcla de dos o de tres según se consideren las reformas o no.
Por ejemplo, a raíz de la aparición de las últimas reformas, en algunas escuelas se usa que la dirección exija a los docentes que al planear se escriba la competencia y con ella los objetivos a alcanzar y los propósitos, las actividades y estrategias de aprendizaje y los resultados a obtener. El asunto es que, en definitiva, o se trabaja por competencias, o por propósitos o por objetivos. Es como si dijéramos, voy a tomar leche en polvo al mismo tiempo que leche entera. La realidad es que una sustituye a la otra y viceversa, porque los marcos teóricos son distintos. Es cierto que el constructivismo cuenta con prácticas muy parecidas, inclusive iguales al enfoque por competencias, pero se insiste en que la diferencia es la intención. Toda práctica docente se caracteriza por sus intenciones , ya que en la educación, como proceso de reproducción social de la cultura y las comunidades, el centro medular de su acción se encuentra en la mediación y ésta cuenta con una intención que genera una reciprocidad. Lo que forma al cerebro del estudiante es la intención, si ella es controlar eso aprenderá a hacer el alumno, si ésta es que construya el conocimiento eso realizará, pero si es que construya desempeño frente a las de¬mandas del contexto esto es lo que llevará a cabo.
Por esto se reitera que los docentes deben construir su capacidad para encontrar las diferencias entre las diferentes teorías curriculares y aún metodológicas, de modo que elijan la que más convenga a sus intereses, a los programas que aplican y a los estudiantes con los cuales trabajan.