Metodologías de análisis de la información

Con el fin de analizar en cada momento de la evaluación se utilizan metodologías de análisis de la información, que pueden ser cualitativas y cuantitativas. Las primeras se orientan a identificar los procesos de cambio mediante datos significativos y el avance desde una perspectiva que no cuenta; literalmente, buscan describir e interpretar; mientras que las segundas se dedican a representar el avance por una cantidad conforme a ciertos criterios, y su meta es medir y predecir.

Existe una discusión sobre si ciertos aspectos cualitativos deben tener una calificación, ya que generalmente no se les asigna. Si bien es cierto que la investigación cualitativa, por definición, no se puede representar con un número, la pregunta es si cuando en los grupos de estudiantes se presentan ciertos comportamientos de manera frecuente éstos deben ser cuantificados, o si después de hacer un análisis cualitativo la conclusión a la que llegan los une en criterios similares y esto deba llevar, en consecuencia, a sumar, o sea a realizar estadísticas. En otras palabras, si cuando lo que describimos e interpretamos es tan constante que se puede contar, y al revés, si cuando medimos y predecimos existen datos subyacentes que expliquen el comportamiento de un fenómeno determinado. En general se acepta que los procesos cualitativos pueden ser cuantificados si existen criterios y categorías para contarlos, si son frecuentes o si se pueden clasificar y agrupar.

Cuando evaluamos dentro del salón de clase podemos utilizar ambos métodos. Lo importante es identificar cuándo se usará cada uno y en qué medida los dos convergen.