Para que todo proceso de evaluación se lleve a cabo cumpliendo las características y los criterios científicos, se debe de contar con los elementos necesarios, de manera que se promuevan la objetividad, la validez y la confiabilidad, en un proceso de evaluación por competencias, se considera principalmente el enfoque del desempeño, el proceso para desarrollarlo y las diferentes capacidades que puede tener un alumno:
- Población a la que se va a evaluar: se sigue haciendo la misma pregunta: ¿a quién se evalúa?, pero no sólo se observa la edad, el sexo, etcétera, de los estudiantes a evaluar, sino el desempeño que realizan en ciertas condiciones, de manera que se lleguen a reconocer los problemas de aprendizaje, o bien las aptitudes sobresalientes de los alumnos/as a evaluar.
- Propósito para evaluar: se continúa observando para qué se evalúa, pero la respuesta a la pregunta sobre qué metas se quiere alcanzar se responde identificando la competencia, sus indicadores, el nivel de desempeño logrado y el nivel de potencial; o sea, lo que se puede hacer con ayuda y lo que todavía no se puede llevar a cabo. Nuestro propósito no es sólo hacer un diagnóstico o una evaluación final, sino más bien identificar cómo se desarrollan las competencias en los niveles de diagnóstico, formativo y final.
- Definición de la competencia, sus indicadores, elementos y niveles de desempeño a evaluar: en lugar de sólo observar el conocimiento a evaluar y la habilidad de pensamiento, se identifican los conocimientos, las habilidades de pensamiento, las destrezas y la actitud adquirida, o sea el desempeño logrado en el uso del conocimiento en la resolución de problemas, casos o situaciones de la vida.
- Elección de los mecanismos a utilizar para evaluar y su distribución porcentual en la calificación total de la materia o asignatura: cuando se evalúa por competencias, se identifican los tipos de instrumentos que se usarán para recabar evidencias sobre el desempeño del alumno/a en el desarrollo de la competencia. Dada la naturaleza multifacética del desempeño, no se puede utilizar sólo un instrumento, como el examen, se requiere otro tipo de pruebas que lo demuestren de una manera más integral.
- Escala a evaluar: cuando se evalúa por competencias y es necesario entregar una calificación porque la evaluación es sumativa, es decir, certifica el grado cursado mediante una calificación aprobatoria o no, se diseña una escala de evaluación por porcentajes, en la que se definen varias categorías de análisis que aseguren que el desempeño total en la materia asignatura será observado. Por lo general, dichos criterios son la participación, las tareas, el trabajo en los cuadernos, los productos, el portafolio y los exámenes, entre otros.
- Periodo de tiempo: la definición del tiempo para evaluar va a estar vinculada a la estructura del plan de estudios; si es por competencias genéricas, disciplinares o subordinadas a la estructura, entonces se deben retomar de acuerdo a las unidades y bloques que se han establecido en el programa; si sólo se han establecido competencias por ciclo.
- Metodología de análisis: establece cómo se analizará el proceso y el resultado. Cuando se hace por competencias, debe ser cuantitativa y cualitativa: la primera mide y predice, la segunda describe e interpreta. En todas las etapas: inicial, formativa y sumativa, se utilizan ambas.
- Elaboración de un dictamen: aunque se emplea un dictamen cuantitativo, es decir se entrega una calificación, se debería hacer también un reporte en el que se describa y se interprete el proceso seguido, la línea base inicial, los cambios observados en el proceso, los aciertos encontrados, la zona de intervención, los errores y lo que se recomienda hacer.