Los aspectos anteriores nos deberían llevar a diseñar un plan de evaluación en el que se consideren los aspectos iniciales, formativos y sumativos, así como cada uno de los elementos mencionados (población, propósito, competencia, niveles, instrumentos, herramientas, tiempo, método de análisis)
Los pasos para diseñar un plan de evaluación que tome en cuenta todas las características, variables y elementos de ésta son los siguientes:
- Definición de las actividades para llevar a cabo la evaluación inicial junto con los instrumentos para recabar la evidencia y las rúbricas que se utilizarán para identificar en qué medida logran la mejora continua. Si es principio de curso, se puede aplicar un examen y también se pueden efectuar algunas situaciones didácticas que consideren las competencias del ciclo anterior, para detectar cómo son nuestros alumnos/as y cómo se desempeñan frente a las demandas del entorno. Normalmente se incluyen dos instrumentos: uno para evaluar el aspecto sumativo, entendido como los resultados que se obtienen de lo que los estudiantes saben hacer al ingreso, y otro formativo. en el que se identifica su desempeño en acción frente a una situación didáctica. Si no es el inicio del año, entonces siempre debe tenerse en cuenta cómo se detecta el nivel de desempeño en las competencias. No son sólo los conocimientos previos, sino todo lo que incluye una competencia. Esto se hace estableciendo una acción de sondeo cuando se presenta el conflicto cognitivo al inicio de la situación didáctica. Más adelante se definen los procesos que se pueden usar en la evaluación inicial. Por regla general, ésta buscará detectar la línea base para empezar, por lo que aunque se cuantifique no se considera parte de la calificación que se dará en la asignatura. El proceso de otorgar calificaciones estará relacionado con un análisis estadística.
- Determinación de las actividades a realizar en el aspecto formativo, qué instrumentos se emplearán para recabar la evidencia, qué productos se obtendrán de la situación didáctica, si se considerarán las tareas o no, cómo será tomada la participación y qué se entiende por ella, qué otros aspectos se observarán -limpieza, puntualidad, orden, etc-; así como fijar las rúbricas con las que se establecerán los criterios para evaluar, el porcentaje de la calificación total de la asignatura o evento y cuál será el proceso de análisis cuantitativo que se observará en el nivel cualitativo.
- Establecimiento de las actividades con las cuales se evaluará el aspecto sumativo, con qué instrumentos se realizarán y con qué rúbricas. Se define además qué porcentaje de la calificación les corresponde y qué se identificará en el proceso cualitativo.